1 de diciembre de 2005

Jugar con miedo cuanto cuesta?

Cuando uno juega, hay sensaciones que influyen en forma muy notable en los resultados finales. La más importante es el miedo.

Hay varios miedos que son frecuentes en los jugadores:

Miedo a perder (el dinero ajeno):
Si usted está jugando con el dinero de la renta, el mercado o el pago del colegio de sus niños, debería estar aterrado! Y si no es jugador avanzado, debería estar muriéndose del pánico. No por el dinero que va a perder, sino por la desgracia que usted y los suyos van a vivir por la estupidez al grado extremo que usted muestra al jugar dinero que no se puede dar el lujo de perder.

Miedo a hacer las jugadas adecuadas en el momento adecuado:
Usted está contando cartas, los números le dicen que es el momento favorable de apostar el máximo, lo hace (pero ya siente el estómago encogido), recibe un 11 y es el momento de doblar la apuesta (el corazón comienza a latir a 200 pulsaciones por segundo), usted piensa, al doblar esta apuesta, probablemente me estoy jugando lo que sería el sueldo mensual del señor dealer. Está terriblemente asustado y decide no doblar sino pedir!, recibe un 10 para lograr un imbatible 21 y el miedo se convierte en rabia por no haber doblado la apuesta.

Más miedo debería sentir al saber que al no haber doblado, dejó de ganar la cantidad justa para cubrir las pérdidas que tendrá en una mala racha de jugadas desastrosas seguidas.

Si usted tiene miedo de perder las apuestas altas y de hacer las jugadas correctas a sabiendas de que hay una probabilidad de que las va a perder, no está listo para jugar e los niveles que lo está haciendo.

Si usted está seguro que domina el método de conteo y la estrategia de juego, ha practicado lo suficiente para saber que no comete errores en el ambiente real de la mesa. Entonces debe ajustar su juego a sus posibilidades económicas. Lo que quiero decir con esto es que su rango de apuesta debe estar dimensionado a su capital de juego.

Como regla rápida se debería tener al menos 40 veces su apuesta máxima como capital de juego, es decir, si usted va a jugar de 5 a 80 (1 – 16) entonces debería tener 3200 de capital de juego.

Con este capital de juego, no hay razón para asustarse si en algún momento favorable apuesta 80, recibe un par de 8 contra un 6, abre, recibe otro 8, vuelve a abrir, recibe otro 8 para tener ya cuatro manos de 80, luego recibe un 3 y dobla, recibe un 2 y doble, y recibe 3 en las otras dos manos para doblar nuevamente. En ese momento usted tendrá sobre la mesas nada mas y nada menos que 640! Donde tiene una gran posibilidad de ganar casi todas esas manos, pero que si no es su día, las perderá.

Hoy en día y a pesar de tanto tiempo jugando, a mi ese situación lo que hace es aumentarme los niveles de adrenalina en la sangre, debe ser la misma sensación que se tiene al jugar deportes extremos. No creo que esa sensación sea miedo, pero es lo mismo que yo sentía cuando practicaba salto ornamental en natación (hace 30 años) y hacía piruetas desde la plataforma mas alta, no era miedo, pero la adrenalina corría y era lo que me impulsaba a hacer la mejor de las piruetas.


Miedo a ser descubierto contando:
Contar cartas NO ES ILEGAL, pero los casinos son propiedad privada con un pequeño letrero el la puerta que dice “Se reserva el derecho de admisión”.

En algunos lugares, la legislación impide que algún jugador sea sacado o le sea impedida la entrada a los casinos si se detecta como jugador avanzado, pero los casinos de estas localidades se las han arreglado para hacerle la vida imposible a los contadores. De esto hablaremos en otra oportunidad.

En el argot del blackjack en los Estados Unidos a esto le llaman “heat” (calor) y creo que ese es un nombre muy apropiado: el pit boss acercándose a la mesa a cada rato, unos señores vestido de azul rondando la mesa, cada vez que subes la apuesta, todos tienen la mirada puesta en ti, de repente, unas palmaditas en la espalda y “señor, puede acompañarnos…”.

En Latinoamérica y el caribe, que es donde yo generalmente juego, no he sentido esa sensación, pero si la he vivido en Canadá, de todos modos unos consejos prácticos:


  1. No jugar mucho tiempo en los mismos sitios, a menos que no nos importe limpiarlos y que después no echen a la calle. (es probable que los casinos se comuniquen entre sí en su area).

  2. El “calor” solo se siente en las mesas da alto límite, en mesas de bajo mínimo, generalmente no están pendientes de la presencia de un contador a menos que uno sea muy descarado.

  3. Si ya está jugando en niveles de apuesta alto, debe tener un “acto” bien armado para hacer ver que usted es solo un tipo con suerte, esto incluye, jugadas equivocadas con apuestas bajas o que representen bajo riesgo o costo.

  4. Los jugadores profesionales, muchas veces cambian de identidad y aspecto físico.

  5. Trate de convertir a valor si tiene muchas fichas y guárdelas en el bolsillo. No haga alarde de su ganancia.

  6. Mantenga un bajo perfil.

  7. No olvide la propina!

El miedo y los errores:
El miedo en sí no es malo, pero nos puede delatar y no puede inducir a cometer errores de conteo y estrategia.

Hay que mantener la sangre fría y tratar de controlas las cosas que nos impidan un buen desempeño.

Pero déle rienda suelta a su personalidad: Yo me alegro y lo demuestro hasta con gritos si gano una mano fuerte, y golpeo la mesa y hasta digo improperios si la pierdo, uno no debe dejar de ser uno mismo, al final, no es solo ganar, hay que pasar un buen rato!.

¡Viva el blackjack!

3 comentarios:

Hombre-Extremo dijo...

Y yo que pensaba llevarme una libretica para anotar las cartas
¡Que loco!

Carlos ¿una pregunta?
¿De a cuanto son la apuestas normalmente?¿Con cuanto se arranca?
5.000 ; 50.000 ¿o más?

Saludos

Carlos dijo...

Bueno, Extremo, te comento que aquí en Caracas, en los casinos ilegales, yo he sido tan descarado que me he puesto a contar en voz alta!, para enseñarle a un amigo...

La apuesta depende del sitio en Venezuela:

Hay mesas de Bs. 5.000 a 200.000 también las hay de 10.000 a 400.000. y las hay de 25.000 a 500.000 y de 50.000 a 1.000.000

En otros lados hay mesas de 3.000 a 100.000.

En los casinos ilegales, generalmente la apuesta es de 10.000 a 100.000 un de 25.000 a 250.000
Eso depende mucho de la casa.

Yo generalmente juego de 10.000 a 160.000 o de 5.000 a 80.000

Cuando las mesas se llenan mucho y el juego se hace lento me voy a las de 25.000 y juego de 25.000 a 300.000.

En general llevo para jugar en una sesión, 40 veces mi apuesta promedio. Por ejemplo, si voy a jugar de 10.000 a 160.000, el promedio estimado de apuesta está en el orden de 30.000. por lo que para estar tranquilo me llevo 1.200.000.

Si por ejemplo me voy un fin de semana a Tucacas, eso es lo que me llevo para jugar, viernes unas 6 horas, sábado una 8 horas y domingo unas 4 horas. Si he ganado bien, probablemente aumente mi mínimo a 25.000.

protheus dijo...

Carlos:

Este blog maravilloso ha saltado del blacjack a la filosofía de vida. Lo que cuentas en este post no es válido para un casino, sino para cada acto de tu existencia.

Otra cosa: creo que lo que gana un Médico honesto, que no opera sanos ni anda enchufado en cuanta movida aparece, no da la base para jugar en los casinos, jaja.

Extremo: yo CARGO la libretica, porque la estrategia básica y el conteo tienen muchas normas.