25 de enero de 2006

No exagero si digo que hace un año volví a nacer.


Esta historia digna de estar en otro blog, el de mi amigo Protheus no tiene que ver con el blackjack directamente pero como verán algo hay.

Como no soy médico y mi interés no es acusar a nadie de mala praxis sino de exponer las cosas tal como yo las veo, me reservo los nombres de los médicos y de las clínicas.

Entre las locuras y cosas raras que hago para ganarme la vida honestamente, instalo y mantengo ascensores de alta tecnología. A finales del 2004 estaba haciendo unos trabajos en los ascensores de un famoso conjunto residencial y de oficinas en el centro de Caracas donde predominan las oficinas gubernamentales, la desidia, el mal mantenimiento la inseguridad y los malos olores y para esos días un tremendo olor a quemado.

El hecho es que las condiciones de trabajo distaban mucho de lo que podríamos llamar higiénicas y seguras. Los pozos de los ascensores tenían tal cantidad de basura, filtraciones y malos olores que simplemente era imposible trabajar en su interior, pero en aras de demostrar que las cosas si se pueden hacer bien en Venezuela no desistimos de nuestro trabajo. No había baños públicos disponibles y al parecer la gente subía a los niveles superiores a hacer sus necesidades en las jardineras lo que contribuía enormemente a la calidad del ambiente que se respiraba en las salas de máquinas de los ascensores.

Los primeros días de diciembre comencé a sentirme mal, cada vez con mas fiebre, y tos. Supuse que era una gripe de las que estaban dando en esos momentos pero cada vez era peor. Un día bajo a buscar mi carro al lúgubre y mal oliente sótano cuando un inmenso dolor en la espalda comenzaba a desarrollarse y cada vez dificultaba más la respiración.

No recuerdo mucho de lo que pasó en la próxima hora, solo recuerdo el terrible dolor y la imposibilidad de respirar. El menor de los suspiros dolía como puñaladas. Recuerdo la carrera, la desesperación de mi esposa, el ruido de los carros, los gritos de dolor y la llegada a la sala de emergencias de una de las más prestigiosas clínicas de Caracas.

Fui atendido, nebulizado, conectado, radiografiado, puyado, calmado y quien sabe cuantas cosas más. Me atendió el neumólogo “Pipiri 1” que según informaciones es uno de los médicos mas respetados en su área. Me diagnostican Pleurmeumonía y me hospitalizan de inmediato.

Antibióticos, pastillas e inyecciones. Punciones para drenar líquido de los pulmones y tomar biopsias. Tomografías, eco sonogramas, punciones, antibióticos, tomografías, radiografías… Eso fue mi vida durante tres semanas hospitalizado. Pero no mejoraba. El dolor se calmaba con los drenajes pero la fiebre y el conteo de glóbulos blancos se mantenían altos. Después de una punción guiada con eco sonograma, por fin lograron encontrar un foco infeccioso, sacaron pus e inmediatamente la fiebre bajo y me comencé a sentir bien.

El cóctel de antibióticos intravenosos que me estaban suministrando mas la última punción al parecer habían acabado con la infección. El médico “Pipiri 1” tuvo un percance familiar y no me pudo seguir atendiendo por lo que se encargo el médico ‘Suplente estrella”. No me daban de alta porque tenía el conteo de glóbulos blancos altos. Aunque ya me sentía muy bien.

Mi única compañera, aparte de mi querida esposa, la cual no podía estar mucho tiempo en la clínica, pues tenemos hijos y una casa, era mi laptop. Por suerte tenía conexión a Internet en la clínica y como ingeniero y curioso que soy. Busqué y me enteré de todo lo que se puede encontrar acerca de la pleuroneumonía en la WEB. Me enteré de cada uno de los medicamentos que me suministraban y cual era su rango de acción.

Entre los medicamentos que me suministraban, había uno a base de cortisona. Leí que la cortisona hace que el conteo de glóbulos blancos aumente. Le pregunte al “Suplente estrella” porqué me estaban suministrando cortisona y me respondió; “¿Como? Eso lo mande a retirar hace como una semana del tratamiento. Con razón no te bajan los glóbulos blancos.

El Hecho es que estuve 4 días mas hospitalizado porque me estaban suministrando un medicamento que no debían. El hecho es que la póliza de seguros se agoto. El hecho es que al día siguiente que me retiraron la cortisona el conteo de glóbulos blancos se normalizó y me dieron de alta.

¿Doctor, algún tratamiento para la casa?, ¿Debo seguir tomando alguna medicina?...
“No Carlos, estás bien, vete tranquilo, si quieres puedes irte a Margarita a recibir el año como lo tenías planeado.”

Apenas llegué a Margarita comencé a sentirme mal nuevamente. Llame al “Suplente estrella” y me recomendó que me tomara un antibiótico y un jarabe para la tos y que lo viera cuando regresara.

Sobreviví el año nuevo en Margarita pero el viaje de retorno en el Ferry y la carretera hasta caracas fue un suplicio. Después de llamar a “Suplente 1”, que a su vez me pasó a ‘Suplente 2”, que a su vez me pasó a ‘Suplente 3” terminé nuevamente en la sala de emergencia de la reconocida clínica del este de Caracas.


Esta vez me informé bien y pedí que me tratara el médico “Pipiri 2”. Debo reconocer que ‘Pipiri 2”es un excelente médico y científico. En mi opinión de ingeniero hizo lo que yo hubiese hecho. Investigó, pidió la historia, verifico en el laboratorio de bioanálisis si los cultivos habían dado algún resultado. Preparó una mezcla de antibióticos modernos y poderosos pero antes de suministrarlos procedió a hacer una biopsia punzando directamente en la sala de tomografía. Consiguieron inmediatamente el foco infeccioso y me mantuvieron drenado. Los antibióticos hicieron su efecto y a las dos semanas estaba fuera de la clínica con un tratamiento de continuación y una evaluación radiográfica cada semana.
EL hecho es que a la tercera semana después que se acabó el tratamiento ambulatorio, me volví a sentir mal. Inmediatamente “Pípiri 2” me manda a hacer una tomografía la cual indica que hay de nuevo un foco infeccioso:

“Carlos, tu pleura está tabicada, no queda otro remedio que operarte” entretanto sigue tomando este y este antibiótico. Con esto podrás estar bien hasta que te operes.

Veamos situación, el seguro agotado, yo sin capacidad de producir y comiéndome los ahorros, la operación tiene tremendos riesgos ya que la bacteria está allí y se puede regar y no está identificada. Decisión: Segunda, tercera y cuarta opinión.

Pipiri 3: “Nooo vale eso con un buen cóctel de antibióticos se cura, no seas loco.”

Pipiri 4: “Yo realmente entiendo la frustración de Pipiri 2, el es un excelente médico. Yo creo que debes hacerte una nueva punción y tomar nuevas muestras antes de determinar si hay que operar. Si se determina la bacteria no es necesario operar a menos que no responda al tratamiento”

Mi querida y adorada cuñada me dice: Carlos, ¿porque no pides un cita con mi comadre en la clínica A en el oeste de la ciudad? Ella es infectólogo y tal vez una opinión de alguien de otra especialidad que no sea la neumología pueda valiosa.

Un día tal como hoy me atendió Libia, y aquí si digo el nombre como agradecimiento a quien logró sacarme del pozo. Vio las n tomografías y radiografía lo hoja tamaño carta con el listado de antibióticos que me habían suministrado. Entonces pasó algo insólito: Tomó el teléfono y llamó al laboratorio de bionálisis de la Clínica donde había estado hospitalizado. “Señorita, soy la doctora Libia de la clínica A, ¿podría revisar el historial de los cultivos del señor Carlos? ¡Doctora aquí están los resultados, el cultivo tal dio positivo con la bacteria tal y tal!

‘Carlos, tómate este antibiótico y hazte una ecosonografía cada semana. No gastes en tomografías. Llévale esta tomografía al médico que te va a hacer el eco y dile que guarde los resultados para comparar el progreso en cada semana”

En tres semanas la lesión había desaparecido completamente. Y hasta el día de hoy estoy “vivito y coleando”.

¿Quién se equivocó?
Yo pienso que yo fui objeto de una secuencia de errores y malos entendidos pero el mas grave es que se me suministró antibiótico antes de tomar biopsias, el segundo error es que el laboratorio de la clínica no notificó a al médico tratante (con consultorio en esa misma clínica) de que el cultivo había dado positivo.

¿Qué piensan ustedes?

¿Que tiene que ver esto con el blackjack? Bueno, que como no tenía nada que hacer mientras estaba hospitalizado, invente el método OPP…

¡Viva el blackjack!

22 de enero de 2006

Wong Out

Cuando el capital de juego es pequeño y las condiciones de juego nos son las mejores hay dos alternativas. La primera es simplemente no jugar y esperar una oportunidad de viaje a otro lugar donde las condiciones son favorables y la otra, afinar las técnicas de juego.

Veamos un ejemplo con lo que pasa específicamente en Caracas: Esta bella ciudad no tiene casinos legales. En el transcurso de los últimos años han aparecido y desaparecido casas de juegos amparadas con una pseudo-legalidad, que generalmente están manejadas por una especie de mafia. Cuando comienzan, generalmente lo hacen con toda pompa, muy buenas reglas y buen servicio pero al poco tiempo comienzan a deteriorarse, la razón es simple. Esas casas tienen pocas mesas, a lo sumo 4, pero hay pocos jugadores por lo que generalmente abren una o a lo máximo dos mesas. Aunque el Blackjack está diseñado para que la casa gane, cuando hay pocas mesas la variación se siente muy fuerte. Una mala noche para la mesa donde un par de jugadores tuvieron suerte puede ser muy costoso para la casa. A la larga ese dinero lo va a recuperar y con creces, pero el capital de que disponen los dueños de esas casas no siempre es abundante. Entonces despiden a los dealers que no “ligan’ mucho, contratan veteranos con mucha experiencia y “técnicas” para mejorar las ganancias de la casa. Los resultados son inmediatos:

  • Las reglas cambian de la noche a la mañana.

  • La carta de corte es colocada en la mitad del zapato.

  • Los mínimos de las mesas son aumentados, y los máximos disminuidos.

  • Los premios y bonos se hacen menos accesibles.

En poco tiempo, los sitios comienzan a estar muy poco concurridos hasta que cierran o desaparecen. Lo interesante del caso es que la historia se repite una y otra vez pero los dealers son los mismos. Cada vez que abren un nuevo sitio se ven las mismas caras. Algún día tendremos una ley decente de casinos y empresas serias se establecerán, habrá competencia y la historia será otra.

Volvamos al tema específico, quiero jugar pero las condiciones son malas y no quiero arriesgar tanto dinero. Aparte de afinar al máximo nuestras habilidades de juego debemos tratar en lo máximo de no apostar cuando las condiciones son adversas.

En el artículo anterior donde explicaba lo del criterio de Kelly decía que lo ideal es apostar cuando la expectativa es positiva y dejar de apostar cuando la expectativa es negativa. También explicaba que no es siempre posible hacerlo. Una solución de compromiso pero que es muy rentable es el de salirse cuando la expectativa es tan negativa que ya no hay posibilidades de que vuelva a ser positiva en ese zapato.

El Sr. Standford Wong uno de los autores mas importantes del blackjack fue quien popularizó este sistema. Hay un punto en el cual un zapato tiene muy pocas posibilidades de volver a tener condiciones favorables.

Sabemos que arrancamos el zapato en condiciones desfavorables. En la medida que las cartas son repartidas la cuenta (el sistema que sea) varía indicando el momento donde hay ventaja. Para el caso del sistema Hi Lo, a partir de la cuenta real +1 ya hay expectativa positiva, si la cuenta baja a cero o a -1 la expectativa es negativa pero si se hace menor que -1 ya es muy poco probable que en un zapato de seis o mas mazos la ventaja se recupere y menos aún se la profundidad (posición de la carta de corte) es mala. Wong recomienda que cuando la cuenta es menor que -1 uno se debe quedar de brazos cruzados en la mesa hasta que las condiciones cambien o hasta el próximo zapato.

Los casinos ni los otros jugadores ven con buenos ojos el hecho que uno entre salga constantemente mientras se juega un zapato, por lo que es recomendable que si la cuenta llega a valores como los indicados, es preferible quedarse de brazos cruzados hasta el final de ese zapato. Lo que si puede hacer es que si tiene confianza con el jugador a su lado y ve una oportunidad es ese zapato en que se retiró (créame que será muy pocas veces) entonces haga su apuesta el la casilla de su amigo.

Para quienes juegan OPP o EOPP el punto de salida es también -2 si la cuenta se comienza desde 6.

Una de las ventajas que tiene este sistema es que se puede ganar lo mismo y con mucho menos riesgo con una rampa de apuestas menor, es decir, si usted acostumbra a jugar con una rampa de 1 a 10 ($10 a $100. o Bs. 20.000 a Bs. 200.000) si hace Wong Out, (se cruza de brazos cuando la cuenta es -2 o menor) apostando de 1 a 8, ganará exactamente lo mismo con mucho menor requerimiento de capital y menor riesgo de ruina.

Como dato adicional les comento que por experiencia, si después en dos zapatos consecutivos la cuenta ha llegado a los valores de wong out, es preferible parase de esa mesa y buscar otra. Si no hay disponible, entonces espere 8 zapatos y vuelva a contar sin jugar, parado cerca de la mesa, y vea si las condiciones han cambiado. Este valor de 8 zapatos no es aleatorio y tiene una explicación como resultado de simulaciones.

Así que amigos, a hacer Wong Out para mejorar el rendimiento, disminuir el riesgo y los requerimientos de capital.

¡Viva el Blackjack!

15 de enero de 2006

¿Que tienen que ver su teléfono o su conexión a Internet con el conteo de cartas? o ¿Que es el criterio de Kelly?

El Señor Kelly:
Aquellos que me conocen, saben que mi profesión es la ingeniería electrónica, a la cual me he dedicado los últimos 32 años. (Soy egresado de la Universidad Simón Bolívar, Venezuela de su primera promoción en 1.974). Desempolvando mis viejos libros de la universidad, comencé a hojear uno de telecomunicaciones donde salía un artículo de un tal John Kelly donde utilizaba un ejemplo de apuestas para explicar la probabilidad de éxito de una transmisión de información a través de una línea telefónica (A new interpretation of Information Rate, 1.956). Kelly era un físico que trabajaba en los laboratorios Bell de AT&T donde entre otras cosas, se inventó el transistor.
El criterio de Kelly:
El estudio del Sr. Kelly demostraba como la probabilidad de recibir información veraz a través de un canal de información (ejemplo: una línea telefónica con ruido), lograba un aumento exponencial del capital de un jugador que recibía la información y que la tasa máxima exponencial de crecimiento del capital del jugador es igual a la velocidad de transmisión de información de ese canal. Si se trataba de varias informaciones simultáneas, el sistema determina que porcentaje o fracción del capital se debe apostar en cada uno de los eventos dependiendo de la probabilidad o veracidad de cada uno de ellos para un determinado riesgo que es función del logaritmo de su capital.

El documento de Kelly rompió con el criterio que prevalecía anteriormente que consideraba que la codificación de la información tenía un papel mas importante que la velocidad de transmisión.

El criterio de Kelly revolucionó el mundo de las apuestas, fundamentalmente el referente a las inversiones en capitales en las bolsas. Hoy en día forma parte fundamental de las herramientas para configurar una cartera de inversiones.

El pionero del conteo de cartas Edgard O Thorp en su libro Beat the dealer, es el primero en explorar el criterio de Kelly aplicándolo al blackjack.

“El problema central del apostador es encontrar apuestas con expectativas positivas. Pero el apostador también debe saber como gerenciar su dinero, es decir, cuanto apostar. En el mercado de capitales (mas específicamente en los mercados de garantías) el problema es similar pero mucho mas complejo. El jugador, que es ahora un inversionista, busca un retorno ajustado el riesgo. Para estos casos, exploraremos el uso del criterio de Kelly, que es maximizar el valor esperado del logaritmo de la utilidad”.

“El criterio es conocido por los teóricos financistas como medios geométricos para maximizar el portafolio, maximizar la utilidad logarítmica, la estrategia de crecimiento óptimo, el criterio de crecimiento de capital”

El concepto básico es que para un capital determinado, se determina que porcentaje de ese capital debe ser apostado en función de la expectativa de ganancias. En teoría si se conoce con certeza las expectativas reales, es imposible quedar en bancarrota si se utiliza el criterio de kelly para dimensionar las apuestas y el capital crecerá en el tiempo en forma exponecial según la frecuencia con que se apueste (velocidad de transmisión).

Lo ideal sería no apostar cuando la expectativa de ganancia es negativa, y apostar una fracción del capital en función de la expectativa cuando esta es positiva. En el caso del conteo de cartas sabemos que al comienzo del zapato la expectativa es negativa, y cuando la cuenta llega a ciertos valores la expectativa es positiva.

Qué bueno sería que uno se diera una vuelta par un casino, caminado por las mesas las cuales no están totalmente llenas, o se pararse en un lugar estratégico donde pueda ver varias mesas, y llevar la cuenta de las cartas de esas mesas. Cuando la cuenta llega a un valor donde las expectativas se hacen positivas, voy y apuesto en esa mesa, cuando las expectativas se hacen negativas me salgo y espero hasta que se presente una nueva oportunidad en eso u otra mesa. Lamentablemente eso no es siempre posible y en general es casi imposible. No necesariamente hay muchas mesas en los casinos y no en todas hay puestos disponibles y no nos queda otro remedio que sentarnos y jugar en una mesa.

En este caso debemos apostar lo mínimo posible mientras las condiciones son adversas y aumentar la apuesta cuando las condiciones están a nuestro favor. Es decir, que nos vamos a sentar en una mesa, conscientes que vamos a hacer muchas apuestas que sabemos con seguridad que vamos a perder. De alguna manera hay que dimensionar las apuestas para que las ganancias obtenidas durante las condiciones de expectativa positiva cubran las pérdidas de las condiciones de expectativa negativa y adicionalmente obtengamos una ganancia. Pero OJO: ese dimensionamiento debe estar hecho en función del capital que tenemos disponible para jugar y el riesgo que estamos dispuestos a asumir.
La rampa de apuesta óptima:
La forma de calcular el esquema de apuestas se basa en el criterio de Kelly.

Una vez que se tiene definido el sistema de conteo se efectúan simulaciones computerizadas de millones de manos y se almacenan los resultados ordenados por cuenta. Para cada cuenta se determina la cantidad de manos que se jugaron cuando en esa cuenta, por ejemplo, para el sistema HI LO el 26% de las manos se juegan cuando la cuenta es 0, la ganancia esperada es de -0.18%. Para la cuenta +6 solo se jugaran 0.63% del total de manos jugadas pero con una ganancia esperada del 2.47%. Es obvio que para cubrir las pérdidas causados por jugar con la cuenta 0 es necesario apostar una cantidad alta cuando las expectativas son buenas, suficientemente alta para que con pocas manos se pueda cubrir las pérdidas y hacer ganancias.

El criterio de Kelly nos permite crear las llamadas rampas óptimas de apuesta que nos indican cuantas unidades se deben apostar para cada cuenta tomando un riesgo determinado y para un capital de juego determinado.

Se pueden crear rampas de apuestas con diferentes criterios como son maximizar el retorno independientemente del riesgo, maximizar el retorno para un determinado riesgo y capital, minimizar el riesgo.

La mayoría de los textos de blackjack, la rampa de apuesta que garantiza un máximo retorno para un riesgo del orden del 13%, pero cuando el capital de juego es escaso, existen mecanismos para determinar una rampa de apuesta que disminuya al máximo el riesgo y permita crecer el capital muy lentamente hasta que se acumule suficiente capital para cambiar a la rampa óptima.
El riesgo de ruina:
El riesgo de ruina es simplemente la probabilidad de perder el capital. Si se tiene un capital de $11.000 jugando blackjack con el sistema Hi Lo apostando de mínimo 10$ y máximo 160$ utilizando la rampa de apuesta óptima, el riesgo de ruina será de aproximadamente del 13,5%. Cuando su capital llegue a $20.000 su riesgo de ruina bajara al 3%.

Lo anterior quiere decir que la única manera de sobrevivir y lograr que su capital de juego crezca, es que se mantenga apegado a su sistema de conteo, que apueste exactamente lo que la rampa recomienda y que busque condiciones de juego favorable (Buenas reglas, buena profundidad, ambiente bueno de juego) para poder lograr mejor rentabilidad.
¿Qué pasa si no se juega según la rampa?
…La cuenta esta altísima, la probabilidad de ganar es muy alta, he tenido una terrible mala suerte, el sistema me dice que debo colocar el máximo de la mesa pero he perdido tantas manos que no me puedo dar el lujo de perder una mano más… No coloco la apuesta máxima sino la mitad…

Nada garantiza que esa mano será ganada o que recibirá un Blackjack o que obtendrá una mano para doblar, lo único que usted puede estar seguro es que apostando siempre la cantidad indicada para esa cuenta, ganará mas en el largo plazo. Tal vez tenga suerte gane la mano, pero solo habrá apostado la mitad de lo que debía en su momento. Entonces no habrá cubierto las pérdidas anteriores, que probablemente si las hubiese cubierto, y una sesión de juego que pudo haber sido ganadora, termina en un tremendo desastre. O tal vez no cubra las perdidas posteriores si es que viene de una racha ganadora.

Hay que recordar que esas condiciones donde se deben hacer apuestas muy altas, apenas se presentan en menos de 5% de las oportunidades y son precisamente esas las que marcan la diferencia entre ganar y perder.

También es probable que esa mano la pierda, y habrá sido afortunado y corrido con suerte porque perdió solo la mitad.

Todavía nadie me ha demostrado que la intuición o la visión de rayos x existe, como no puedo adivinar si la siguiente mano la voy a ganar o a perder, no me queda otro remedio que apostar según el método o rampa, así pierda 10 veces esas apuestas, yo se que a la larga, las voy a ganar suficiente veces para cubrir esa perdida y obtener una ganancia.

De lo único que estoy seguro, o debo estar seguro, es que tengo capital suficiente para financiar los malos ratos. Si no lo tengo, tendré que volver a los libros y a las computadoras para determinar la rampa de apuesta para mi capital real de juego, o de lo contrario, abstenerme de jugar hasta que tenga lo suficiente para invertir.
¿Y porqué gano cuando se supone que debería perder?
Los que utilizamos técnicas avanzadas de juego hemos visto con mucha frecuencia que comenzamos a ganar mano tras mano cuando la ventaja es para la casa. Eso se debe solo a uno cosa: La variancia. Cuando las simulaciones determinan que para una determinada cuenta la expectativa es negativa (perder) también nos indican la variancia de ese dato. La expectativa es simplemente el promedio de los resultados obtenidos durante esa cuenta, es decir, mientras la cuenta es -1, por ejemplo, se habrán ganado una cantidad de manos, se habrán obtenido blackjacks, se habrán ganado o perdido dobles y el promedio o resultado de todas esas ganancias y pérdidas resultaron en una pérdida neta. Eso quiere decir que durante esa cuenta desfavorable se ganarán manos también. La típica curva de forma de campana, donde el pico representa el promedio, y el ancho de la “falda” es función de la variancia. Así que si ha ganado muchas manos seguidas cuando la cuenta era desfavorable, puede estar seguro que en el largo plazo va a perder suficientes manos para que el promedio tienda el valor esperado.

Recuerde que eso pasa en forma idéntica con las condiciones o cuentas favorables. Si ha perdido manos altas, mas tarde o más temprano las va a ganar para que la expectativa se aproxime a la teórica.  Lo único que les deseo a todos ustedes y a mi también, es que este tarde o temprano se cumpla en esta vida, esta semana, o esta noche cuando visitemos el casino y nos sentemos a jugar blackjack con ventaja. Eso es lo que yo entiendo por suerte, nada mas y nada menos.

Les deseo la mejor de las suertes.

¡Viva el Blackjack!

10 de enero de 2006

Vacaciones en alta mar


Me gusta hacer reportes detallados de mis viajes, pero creo que será difícil resumir mis vacaciones.

Comienzo por el viaje y dejo el Blackjack para luego. Después de unos locos días de compras en Miami al extremo que el muñequito dibujado en mi American Express comenzó a sacar la lengua y casi queda desahuciado, nos dirigimos a nuestro destino principal de las vacaciones: Un crucero de 8 días y 7 noches en el barco mas grande y moderno de la línea Royal Caribbean, el Navigator of the Seas.

¿Grande?, NO, ¡Enorme!, ¡Indescriptible!: 14 pisos, para alojar a 4500 pasajeros, con una tripulación de 1200 personas que su único objetivo es lograr que cada uno de los pasajeros lo pasen lo mejor posible. Sala de teatros con capacidad para 2000 personas. Pista de patinaje sobre hielo, Pista para trotar, Cancha de Basket, golfito con 18 hoyos, Muro para escalar, no se cuantas piscinas y jacusis, Spas, Avenida central con tinedas y desfiles todas las noches, Restaurantes, Restaurantes y mas Restaurantes, Discotecas, Bares con música para todos los gustos, Sala de cine, Sport bar, y un Casino. Salones tipo clubes separados por grupos de edades para los niños de los 6 meses hasta los 17 años. Áreas dedicadas sólo para adolescentes, una gigantesca sala de maquinitas. Salones para solteros, peluquerías, cursos y seminarios de un montón de cosas para adultos. Clubes de ancianos. Y no se cuantas cosas mas que no me recuerdo en este momento.

Fue un crucero muy especial porque zarpó en 31 de diciembre en la tarde para recibir el año con una inolvidable fiesta en alta mar.

Si tienen hijos entre 6 y 17 años y ustedes como pareja quieren disfrutar una semana sin preocuparse de ellos, no dejen hacer un crucero, sus hijos se “esfumarán” por 8 días. Y ustedes lo disfrutaran como una pequeña luna de miel.


Visitamos San Juan, el único sitio donde tome un tour para visitar la destilería Bacardi, que por cierto es realmente interesante y alcohólico, muy educativo, mis hijos lo disfrutaron mucho, el nuevo y el viejo San Juan. Mientras mi esposa hacia compras jugué en el casino del hotel Sheraton en el viejo San Juan. No es el mejor sitio para jugar porque no tiene competencia cerca y las reglas no son muy favorables aunque muy superiores a las del casino del barco. No me fue mal gané rápido y me fui.

Luego fuimos a Saint Thomas, territorio Americano, no hay casinos pero es muy bello, en la calle principal debe haber mas de 100 joyerías.

Saint Marteen es espectacular, bello, playas increíbles, resorts bellísimos y buenos casinos. Pude jugar en dos, uno parecía un antro como los de Caracas. Al contar las cartas la cuenta se hacía altamente positiva rápidamente y los diez no aparecían, despues de un par de zapatos, me cambie de mesa y sucedía lo mismo, salí disparado como corcho de champaña! Con suerte de no haber perdido. Luego me recomendaron otro el Caesars, realmente muy bueno, 6 mazos y muy buena profundidad, los dealers colocaban la carta de corte a menos de 1 ½ mazos del final de sabot. Gane muy bien pero lamentablemente el barco para solo unas horas en cada isla…

Nassau en Bahamas, es bello pero hacía mucho frío y viento. Tomamos un taxi para visitar el resort Atlantis, uno de los pocos hoteles 6 estrellas del mundo. Mientras mis hijos visitaban un enorme acuario, yo fui a conocer y a jugar en el ENORME casino del Atlantis. Muchas mesas pero caro para jugar, solo de $25 o mas como mínimo, 6 mazos y buena penetración (depende mucho del dealer). Gane muy bien.

Hay muchas mesas de un solo mazo pero OJO, el blackjack paga 6:5 en vez de 3:2. Nunca jueguen en mesas donde el Blackjack paga 6:5, el margen de la casa es muy alto y muy difícil de revertir con conteo de cartas.

El casino del barco tenia bastantes mesas de Blackjack pero d 8 mazos y con la regla de que el dealer pide cartas con 17 suave. Las mesas tienen 9 puestos. Es prácticamente imposible ganar en esas condiciones con 9 jugadores apostando.

Jugué varias veces pero no pude ganar en el barco, de hecho las ganancias de las islas no cubrieron en su totalidad las pérdidas en el barco. Afortunadamente no fue una cantidad importante. El barco tenía mesas de un mazo con pago de 6:5, jugué un par de veces en esas mesas solo para vivir la experiencia de jugar con un solo juego de cartas repartidas desde la mano del dealer y donde los jugadores pueden tocar las cartas. La inversión fue pare tener una nueva vivencia a conciencia de que no es fácil ganar en esas mesas.

¡Viva el Blackjack!

8 de enero de 2006

Regresando a casa

Estoy regresando de unas increíbles vacaciones de año nuevo: Un crucero de 8 días por el Caribe en uno de los bracos mas nuevos y el mas grande de la línea Royal Caribbean.

Un pequeño resumen:

Se puede jugar muy bien en Puerto Rico, Saint Marteen, Nassau.

No se puede jugar en el casino de barco. Las razones muy simples: MUCHA GENTE y MALAS REGLAS.

Si nunca han tomado un crucero, les recomiendo que lo hagan, es algo ue hay que hacer al menos una vez en la vida.

Cuando regrese a Caracas, haré un reporte mas detallado

Feliz año a todos,

Carlos