25 de enero de 2006

No exagero si digo que hace un año volví a nacer.


Esta historia digna de estar en otro blog, el de mi amigo Protheus no tiene que ver con el blackjack directamente pero como verán algo hay.

Como no soy médico y mi interés no es acusar a nadie de mala praxis sino de exponer las cosas tal como yo las veo, me reservo los nombres de los médicos y de las clínicas.

Entre las locuras y cosas raras que hago para ganarme la vida honestamente, instalo y mantengo ascensores de alta tecnología. A finales del 2004 estaba haciendo unos trabajos en los ascensores de un famoso conjunto residencial y de oficinas en el centro de Caracas donde predominan las oficinas gubernamentales, la desidia, el mal mantenimiento la inseguridad y los malos olores y para esos días un tremendo olor a quemado.

El hecho es que las condiciones de trabajo distaban mucho de lo que podríamos llamar higiénicas y seguras. Los pozos de los ascensores tenían tal cantidad de basura, filtraciones y malos olores que simplemente era imposible trabajar en su interior, pero en aras de demostrar que las cosas si se pueden hacer bien en Venezuela no desistimos de nuestro trabajo. No había baños públicos disponibles y al parecer la gente subía a los niveles superiores a hacer sus necesidades en las jardineras lo que contribuía enormemente a la calidad del ambiente que se respiraba en las salas de máquinas de los ascensores.

Los primeros días de diciembre comencé a sentirme mal, cada vez con mas fiebre, y tos. Supuse que era una gripe de las que estaban dando en esos momentos pero cada vez era peor. Un día bajo a buscar mi carro al lúgubre y mal oliente sótano cuando un inmenso dolor en la espalda comenzaba a desarrollarse y cada vez dificultaba más la respiración.

No recuerdo mucho de lo que pasó en la próxima hora, solo recuerdo el terrible dolor y la imposibilidad de respirar. El menor de los suspiros dolía como puñaladas. Recuerdo la carrera, la desesperación de mi esposa, el ruido de los carros, los gritos de dolor y la llegada a la sala de emergencias de una de las más prestigiosas clínicas de Caracas.

Fui atendido, nebulizado, conectado, radiografiado, puyado, calmado y quien sabe cuantas cosas más. Me atendió el neumólogo “Pipiri 1” que según informaciones es uno de los médicos mas respetados en su área. Me diagnostican Pleurmeumonía y me hospitalizan de inmediato.

Antibióticos, pastillas e inyecciones. Punciones para drenar líquido de los pulmones y tomar biopsias. Tomografías, eco sonogramas, punciones, antibióticos, tomografías, radiografías… Eso fue mi vida durante tres semanas hospitalizado. Pero no mejoraba. El dolor se calmaba con los drenajes pero la fiebre y el conteo de glóbulos blancos se mantenían altos. Después de una punción guiada con eco sonograma, por fin lograron encontrar un foco infeccioso, sacaron pus e inmediatamente la fiebre bajo y me comencé a sentir bien.

El cóctel de antibióticos intravenosos que me estaban suministrando mas la última punción al parecer habían acabado con la infección. El médico “Pipiri 1” tuvo un percance familiar y no me pudo seguir atendiendo por lo que se encargo el médico ‘Suplente estrella”. No me daban de alta porque tenía el conteo de glóbulos blancos altos. Aunque ya me sentía muy bien.

Mi única compañera, aparte de mi querida esposa, la cual no podía estar mucho tiempo en la clínica, pues tenemos hijos y una casa, era mi laptop. Por suerte tenía conexión a Internet en la clínica y como ingeniero y curioso que soy. Busqué y me enteré de todo lo que se puede encontrar acerca de la pleuroneumonía en la WEB. Me enteré de cada uno de los medicamentos que me suministraban y cual era su rango de acción.

Entre los medicamentos que me suministraban, había uno a base de cortisona. Leí que la cortisona hace que el conteo de glóbulos blancos aumente. Le pregunte al “Suplente estrella” porqué me estaban suministrando cortisona y me respondió; “¿Como? Eso lo mande a retirar hace como una semana del tratamiento. Con razón no te bajan los glóbulos blancos.

El Hecho es que estuve 4 días mas hospitalizado porque me estaban suministrando un medicamento que no debían. El hecho es que la póliza de seguros se agoto. El hecho es que al día siguiente que me retiraron la cortisona el conteo de glóbulos blancos se normalizó y me dieron de alta.

¿Doctor, algún tratamiento para la casa?, ¿Debo seguir tomando alguna medicina?...
“No Carlos, estás bien, vete tranquilo, si quieres puedes irte a Margarita a recibir el año como lo tenías planeado.”

Apenas llegué a Margarita comencé a sentirme mal nuevamente. Llame al “Suplente estrella” y me recomendó que me tomara un antibiótico y un jarabe para la tos y que lo viera cuando regresara.

Sobreviví el año nuevo en Margarita pero el viaje de retorno en el Ferry y la carretera hasta caracas fue un suplicio. Después de llamar a “Suplente 1”, que a su vez me pasó a ‘Suplente 2”, que a su vez me pasó a ‘Suplente 3” terminé nuevamente en la sala de emergencia de la reconocida clínica del este de Caracas.


Esta vez me informé bien y pedí que me tratara el médico “Pipiri 2”. Debo reconocer que ‘Pipiri 2”es un excelente médico y científico. En mi opinión de ingeniero hizo lo que yo hubiese hecho. Investigó, pidió la historia, verifico en el laboratorio de bioanálisis si los cultivos habían dado algún resultado. Preparó una mezcla de antibióticos modernos y poderosos pero antes de suministrarlos procedió a hacer una biopsia punzando directamente en la sala de tomografía. Consiguieron inmediatamente el foco infeccioso y me mantuvieron drenado. Los antibióticos hicieron su efecto y a las dos semanas estaba fuera de la clínica con un tratamiento de continuación y una evaluación radiográfica cada semana.
EL hecho es que a la tercera semana después que se acabó el tratamiento ambulatorio, me volví a sentir mal. Inmediatamente “Pípiri 2” me manda a hacer una tomografía la cual indica que hay de nuevo un foco infeccioso:

“Carlos, tu pleura está tabicada, no queda otro remedio que operarte” entretanto sigue tomando este y este antibiótico. Con esto podrás estar bien hasta que te operes.

Veamos situación, el seguro agotado, yo sin capacidad de producir y comiéndome los ahorros, la operación tiene tremendos riesgos ya que la bacteria está allí y se puede regar y no está identificada. Decisión: Segunda, tercera y cuarta opinión.

Pipiri 3: “Nooo vale eso con un buen cóctel de antibióticos se cura, no seas loco.”

Pipiri 4: “Yo realmente entiendo la frustración de Pipiri 2, el es un excelente médico. Yo creo que debes hacerte una nueva punción y tomar nuevas muestras antes de determinar si hay que operar. Si se determina la bacteria no es necesario operar a menos que no responda al tratamiento”

Mi querida y adorada cuñada me dice: Carlos, ¿porque no pides un cita con mi comadre en la clínica A en el oeste de la ciudad? Ella es infectólogo y tal vez una opinión de alguien de otra especialidad que no sea la neumología pueda valiosa.

Un día tal como hoy me atendió Libia, y aquí si digo el nombre como agradecimiento a quien logró sacarme del pozo. Vio las n tomografías y radiografía lo hoja tamaño carta con el listado de antibióticos que me habían suministrado. Entonces pasó algo insólito: Tomó el teléfono y llamó al laboratorio de bionálisis de la Clínica donde había estado hospitalizado. “Señorita, soy la doctora Libia de la clínica A, ¿podría revisar el historial de los cultivos del señor Carlos? ¡Doctora aquí están los resultados, el cultivo tal dio positivo con la bacteria tal y tal!

‘Carlos, tómate este antibiótico y hazte una ecosonografía cada semana. No gastes en tomografías. Llévale esta tomografía al médico que te va a hacer el eco y dile que guarde los resultados para comparar el progreso en cada semana”

En tres semanas la lesión había desaparecido completamente. Y hasta el día de hoy estoy “vivito y coleando”.

¿Quién se equivocó?
Yo pienso que yo fui objeto de una secuencia de errores y malos entendidos pero el mas grave es que se me suministró antibiótico antes de tomar biopsias, el segundo error es que el laboratorio de la clínica no notificó a al médico tratante (con consultorio en esa misma clínica) de que el cultivo había dado positivo.

¿Qué piensan ustedes?

¿Que tiene que ver esto con el blackjack? Bueno, que como no tenía nada que hacer mientras estaba hospitalizado, invente el método OPP…

¡Viva el blackjack!

4 comentarios:

myname125 dijo...

no hay mal que por bien no venga

protheus dijo...

Amigo Carlos:
estuve una semana sin Internet y endemoniadamente full de trabajo. Hoy me consigo con este post de antología.
1º- las clínicas privadas tienen el defecto que, a pesar de contar con excelente tecnología, en general, cuenta el paciente con un solo Médico tratante. Eso es desventajoso si el diagnóstico no es de su área exacta de influencia. No tiene conm quien discutir el caso. Si la patología cae en su limitado campo de acción , debe irte bien.
2º- Relatas un caso difícil, el cual fue tratado muy bien por un Médico internista (que no opera), quien acertadamente buscó una solución conservadora. Ante dudas graves, el tratamiento más conservador, hasta disipar dudas, es el mejor.
3º- Es importante tener siempre un familiar o un amigo de moral blindada y respetado por bueno y humano (Ojo, no toda Estrella o Genio lo son necesariamente: el show-business llegó hace mucho a la medicina, y le ha hecho mucho daño), que te pueda orientar en la escogencia del especialista. Los buenos suelen juntarse, igual que los malos.
4º- "Pelotear" pacientes es contrario al Código de Deontología. A tí te hicieron eso. Yo, una sola vez decliné atender un paciente, y fue porque groseramente me insinuó algo inaceptable moralmente; sin embargo, lo referí a un colega con todos sus exámenes, incluyendo mi diagnóstico.

Contento de tenerte entre los vivos y disfrutar tu blog.

Minina dijo...

:)

protheus dijo...

Amigo Carlos: el sábado 18, en Odas café, en Maracay, Av. Las Delicias, a las 2 y media, los blogueros noe reuniremos.

Me honraría conocerte y a quien quieras llevar.

¿Contamos contigo?