22 de enero de 2006

Wong Out

Cuando el capital de juego es pequeño y las condiciones de juego nos son las mejores hay dos alternativas. La primera es simplemente no jugar y esperar una oportunidad de viaje a otro lugar donde las condiciones son favorables y la otra, afinar las técnicas de juego.

Veamos un ejemplo con lo que pasa específicamente en Caracas: Esta bella ciudad no tiene casinos legales. En el transcurso de los últimos años han aparecido y desaparecido casas de juegos amparadas con una pseudo-legalidad, que generalmente están manejadas por una especie de mafia. Cuando comienzan, generalmente lo hacen con toda pompa, muy buenas reglas y buen servicio pero al poco tiempo comienzan a deteriorarse, la razón es simple. Esas casas tienen pocas mesas, a lo sumo 4, pero hay pocos jugadores por lo que generalmente abren una o a lo máximo dos mesas. Aunque el Blackjack está diseñado para que la casa gane, cuando hay pocas mesas la variación se siente muy fuerte. Una mala noche para la mesa donde un par de jugadores tuvieron suerte puede ser muy costoso para la casa. A la larga ese dinero lo va a recuperar y con creces, pero el capital de que disponen los dueños de esas casas no siempre es abundante. Entonces despiden a los dealers que no “ligan’ mucho, contratan veteranos con mucha experiencia y “técnicas” para mejorar las ganancias de la casa. Los resultados son inmediatos:

  • Las reglas cambian de la noche a la mañana.

  • La carta de corte es colocada en la mitad del zapato.

  • Los mínimos de las mesas son aumentados, y los máximos disminuidos.

  • Los premios y bonos se hacen menos accesibles.

En poco tiempo, los sitios comienzan a estar muy poco concurridos hasta que cierran o desaparecen. Lo interesante del caso es que la historia se repite una y otra vez pero los dealers son los mismos. Cada vez que abren un nuevo sitio se ven las mismas caras. Algún día tendremos una ley decente de casinos y empresas serias se establecerán, habrá competencia y la historia será otra.

Volvamos al tema específico, quiero jugar pero las condiciones son malas y no quiero arriesgar tanto dinero. Aparte de afinar al máximo nuestras habilidades de juego debemos tratar en lo máximo de no apostar cuando las condiciones son adversas.

En el artículo anterior donde explicaba lo del criterio de Kelly decía que lo ideal es apostar cuando la expectativa es positiva y dejar de apostar cuando la expectativa es negativa. También explicaba que no es siempre posible hacerlo. Una solución de compromiso pero que es muy rentable es el de salirse cuando la expectativa es tan negativa que ya no hay posibilidades de que vuelva a ser positiva en ese zapato.

El Sr. Standford Wong uno de los autores mas importantes del blackjack fue quien popularizó este sistema. Hay un punto en el cual un zapato tiene muy pocas posibilidades de volver a tener condiciones favorables.

Sabemos que arrancamos el zapato en condiciones desfavorables. En la medida que las cartas son repartidas la cuenta (el sistema que sea) varía indicando el momento donde hay ventaja. Para el caso del sistema Hi Lo, a partir de la cuenta real +1 ya hay expectativa positiva, si la cuenta baja a cero o a -1 la expectativa es negativa pero si se hace menor que -1 ya es muy poco probable que en un zapato de seis o mas mazos la ventaja se recupere y menos aún se la profundidad (posición de la carta de corte) es mala. Wong recomienda que cuando la cuenta es menor que -1 uno se debe quedar de brazos cruzados en la mesa hasta que las condiciones cambien o hasta el próximo zapato.

Los casinos ni los otros jugadores ven con buenos ojos el hecho que uno entre salga constantemente mientras se juega un zapato, por lo que es recomendable que si la cuenta llega a valores como los indicados, es preferible quedarse de brazos cruzados hasta el final de ese zapato. Lo que si puede hacer es que si tiene confianza con el jugador a su lado y ve una oportunidad es ese zapato en que se retiró (créame que será muy pocas veces) entonces haga su apuesta el la casilla de su amigo.

Para quienes juegan OPP o EOPP el punto de salida es también -2 si la cuenta se comienza desde 6.

Una de las ventajas que tiene este sistema es que se puede ganar lo mismo y con mucho menos riesgo con una rampa de apuestas menor, es decir, si usted acostumbra a jugar con una rampa de 1 a 10 ($10 a $100. o Bs. 20.000 a Bs. 200.000) si hace Wong Out, (se cruza de brazos cuando la cuenta es -2 o menor) apostando de 1 a 8, ganará exactamente lo mismo con mucho menor requerimiento de capital y menor riesgo de ruina.

Como dato adicional les comento que por experiencia, si después en dos zapatos consecutivos la cuenta ha llegado a los valores de wong out, es preferible parase de esa mesa y buscar otra. Si no hay disponible, entonces espere 8 zapatos y vuelva a contar sin jugar, parado cerca de la mesa, y vea si las condiciones han cambiado. Este valor de 8 zapatos no es aleatorio y tiene una explicación como resultado de simulaciones.

Así que amigos, a hacer Wong Out para mejorar el rendimiento, disminuir el riesgo y los requerimientos de capital.

¡Viva el Blackjack!

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