20 de septiembre de 2009

Cinco formas de matar la gallina de los huevos de oro:

la gallina de los huevos de oro, Obra de Gabriela Cristina Fernandez


Hace bastante tiempo que no escribía debido a que me actividad profesional (la que no es lúdica) me ha tenido extremadamente ocupado. Durante varios meses he estado trabajando en Ucrania, Rumania, Republica Checa y he estado muy poco en mi casa y con los míos.

Estos viajes me permitieron conocer casinos, gente y condiciones de juego muy diversas ya que tuve la oportunidad de jugar en todos esos sitios.

Aquellos que piensan que el blackjack está casi muerto como actividad lucrativa están lejos de la realidad. Todavía se encuentran en el mundo sitios y condiciones bien aceptables para juagar, ahora bien, hay que viajar, pagar hoteles y tomar algunos riesgos como controles cambiarios, inseguridad y corrupción y hasta en algunos casos mafias y trampas. Afortunadamente en mi caso, los viajes fueron costeados por mis otras actividades y el blackjack solo fue una rentable diversión para palear un poco la soledad.

Si hay algo que me ha quedado claro de esta experiencia es que hay algunas reglas básicas de supervivencia que se deben seguir, especialmente en localidades pequeñas donde no hay variedad de casinos y donde las reglas son buenas y el juego es rentable.

Una de las cosas que diferencian a un jugador amateur de un profesional es su capacidad para mantener viva “la gallina de los huevos de oro”. Si uno va a frecuentar un lugar donde las reglas son buenas y no hay otras alternativas hay que mantener algunas actitudes que impidan que te saquen de ese lugar.

Regla No. 1: Aceptar y entender que somos una minoría no bienvenida a los casinos si somos descubiertos:

No importa la simpático que usted sea, que los crupier y los jefes de mesa le saluden amablemente, que la bella niña que sirva los tragos le sonría y los vigilantes de seguridad lo abrecen a usted cada vez que llegue, si usted gana mucho y seguido así sea por pura suerte, más temprano que tarde usted dejará de ser bienvenido al sitio. Si por encima descubren que usted es un jugador avanzado, es muy probable que el abrazo del amigable vigilante se convierte en una patada por su trasero… así que le recomiendo que si va a frecuentar algún sitio, regule el tiempo de cada sesión, haga mucho ruido cuando pierda y sea muy discreto con las ganancias. Evite tener montones de fichas frente a usted y trate en lo posible de que otros cobren por usted en forma seguida

Regla No. 2: Las reglas de la casa son innegociables:

No importa si usted conoce o no las reglas de la casa, a la hora de que algo suceda que usted considere injusto, averigüe primero si es realmente injusto o es una regla de la casa. He visto casos de jugadores haciendo reclamos y discusiones por que la casa ha aplicado una regla específica. Por ejemplo quemar cartas después de un error del dealer, prohibir entrada en mitad del zapato, prohibir apuestas en conjunto y hasta cosas simples como no permitir dobles con mano dura. Recuerde que aunque usted reclame aunque usted piense que tiene la razón, existen miles de jugadores que les importa un bledo y continúan botando su dinero en ese lugar. Si en general las condiciones y reglas son buenas y usted gana en ese sitio, no mate la gallina de los huevos de oro peleando por una regla de la casa pues usted se está buscando que la punta del zapato del su amigo el vigilante de la puerta termine en su trasero.

Regla No. 3: Usted es el menos importante de los clientes del casino:

En las localidades donde hay pocos casinos, usted en poco tiempo verá que una buena parte de las caras se repiten. Los visitantes asiduos siempre son los mismos, en poco tiempo conocerá los hábitos y estilo de juego de ellos. En general esas personas invierten y gastan mucho dinero en el casino, van frecuentemente pierden y ganan pero por supuesto, pierden mas de lo que ganan. Los hay de todos los tipos que en el pasado hemos descrito: los adinerados, el borracho, el sabelotodo, la vieja, la pareja, los orientales, los paracaidistas. Ellos son los que llenan las arcas de los casinos. La mayoría juega mal, cree en los mitos de los que tanto hemos hablado, piensan que el juego do los otros afecta su juego. A menos que usted pueda darse el lujo de tener una mesa privada cada vez que va a juagar, cosa que con seguridad le acortaría la vida a su gallinita, no tendrá otro remedio que jugar con esa gente, los clientes preferidos del casino. Entonces tendrá que armarse de paciencia, aprender sicología, ser hipócrita y comenzar a manejar la situación para que ellos toleren y entiendan que usted va a pedir con 16 contra 10 o que va a abrir par de nueves contra 6 o que si la cuenta está baja va a pedir 12 contra 4. Ellos pensarán que usted está loco y que usted está dañando el zapato o robándole la carta mala al crupier. Deberá aprender a manejar la situación a no pelear o discutir con los clientes favoritos de ese casino pues si usted molesta a uno de esos clientes y ese cliente deja de ir al casino por su culpa, al final y en poco tiempo el casino será su enemigo…

Regla No. 4: El juego de los demás no afecta su juego! (debería ser la regla numero 1)

Usted debe recordar que el juego de los demás NO AFECTA su juego, si usted piensa eso todavía, es preferible que se retire del blackjack, lo único en que los demás jugadores afectan a su juego es en la velocidad y que básicamente están haciendo su juego de menor profundidad de corte. Yo he visto jugadores que dicen ser avanzados y contadores de carta, molestos porque el idiota del segundo puesto pidió contra un 6 del dealer cuando la cuenta estaba alta. Pues en mi opinión ese jugado "avanzado" debe mejor retirarse, leer y estudiar más ya que definitivamente no es un jugador avanzado.

Regla No. 5: El crupier no tiene la culpa:

A menos que estemos en una situación de trampa, cosa que cada vez es menos frecuente, el hecho que tengamos una mala racha, o que el dealer de turno reparta un zapato terrible donde perdimos nuestra tajada, no es motivo para insultarlo o pedir que lo cambien. Los únicos responsables de nuestra desgracia en el juego somos nosotros mismos, ellos, los crupier son empleados, generalmente mal pagados y con pésimas prestaciones sociales que deben trabajar en turnos nocturnos y rara vez ver la luz del día, tienen que fumar lo que fumamos, escuchar nuestros insultos, limpiar la mesa, repartir cartas y manejar fichas y dinero. Están vigilados todo el tiempo por cámaras y supervisores, recuerde que las cámaras y los sistemas de vigilancia de los casinos son fundamentalmente para evitar las estafas mas que para detectar contadores que son la menor amenaza. Ellos y ellas, los dealers, se redondean el sueldo con las propinas. Lo mismo es para la chica que reparte las bebidas y los aperitivos, el jefe de mesas y el supervisor. Entienda la situación y no se busque enemigos gratuitos. Deje propina si usted gana y sea cuidadoso con los reclamos.

También hay el caso de los aprendices, tenga paciencia con ellos y más bien aproveche la oportunidad de sacar partido de los errores a su favor y reclamar o mas bien ser tolerante y mostrar ganas de enseñar cuando los errores son en su contra.

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Si usted quiere terminar saliendo a patadas de un pequeño casino, le recomiendo romper cualquiera de las reglas arriba indicada y verá que no solo por ser contador a uno lo pueden sacar de una sala de juego.

¡Viva el Blackjack!

2 de mayo de 2009

Todo es posible


Ayer fue una de esas noches que se pueden calificar de fatídicas. Después de semanas jugando con resultados realmente favorables, la señora suerte decidió voltear la cara...

Creo que la foto es una buena muestra de lo que puede pasar en una mesa cuando las cosas no van bien

Mi unidad de apuesta era 50 (dos fichas verdes), recibí par de 8 contra 6 los cuales se convirtieron en 4 manos, recibí un total de seis ochos, solo se permite abrir hasta 4 manos...

El resultado: Un espectacular 21 del dealer....... "·!&$"··"$%$&&///!%$·$··%/)(/&"%$....

En la mano siguiente, volví a recibir par de 8 conta un 9 del dealer y al menos esa la gané!

Siete ochos en dos manos! Todo es posible en el Blackjack



¡Viva el Blackjack!

24 de enero de 2009

la ambición de jugar y ganar mas o ¿Cuando parar?

Un participante del foro escribió esto:

".......hoy me supero la ambición de jugar y ganar mas y perdí lo ganado y me retire..

Pero lo mas curioso es que fue en 3 o 4 manos y mas curioso aun es que no me queria levantar de la mesa y mas también sabia que el mazo ya se había vuelto negativo..un tremendo pelotudo......"

Quiero compartir mi respuesta a este comentario no solo con los participantes del foro sino con todos los lectores del blog:

Ese es el problema del jugador. Ese es el mosquito lúdico, cuando uno quiere más, cuando las cosas salen bien y uno piensa que nunca se voltearán.

Los números son claros y determinantes, el corto plazo es ilusionante y traicionero.

Los números dicen que si haces todo bien, el juego es limpio tus ganancias estarán entre .5 y 1.2% de tu apuesta promedio multiplicado por el número de manos que juegues, con desviaciones estándar en el entorno de 11 veces tu apuesta promedio! Si juegas por ejemplo con una unidad de $10 y una rampa de $10-$100 la apuesta promedio estará en el orden de $20 (mas o menos) significa que en 100 manos es probable que ganes $220 o que pierdas $220 pero también hay cerca de un 10% de probabilidades que de pierdas 30 apuestas promedio, es decir $600. Basta con perder unas 6 o 7 apuestas altas seguidas para sacarnos de la mesa en 15 minutos.

Cuando uno juega solo, las variaciones son terribles, pero mientras más se juegue más se acerca uno a ese promedio. Cuando uno está de suerte, todo sale perfecto. La cuenta sube, subes la apuesta y ganas. Ganas tan fácil que te confías y dices, no estoy ganando lo suficiente… y alteras la rampa y cuando te toca juagar dos unidades apuestas 10 porque estas de suerte! Lo demás no hay que contarlo….

Luego salen las genialidades! Como aumentar la apuesta porque estas ganando muchas manos en cuentas negativas y estas “desperdiciando el zapato” o te pones a inventar técnicas de predicción de blackjacks, abres dos puestos con la apuesta máxima cuando tu sistema te dice que” viene el blackjack” la primera noche funcionen perfecto, la segunda también, hay pero la tercera….. todos los blackjack le llegan al dealer…..

Entonces nos pica el mosquito! Debemos recuperar lo que perdimos! y comenzamos a retar a las inexorables matemáticas…. Y comenzamos a darle beneficios a los dueños de los casinos… Y nuestro capital de juego se esfuma…

Nadie es inmune a esto! El placer de ganar y jugar es casi tan básico como el sexo y muchas veces hasta lo sustituye. Cuando eso pasa, a menos que nuestra pareja sea jugadora o jugador, la pareja o familia se destruye.

Si algo me he aprendido en todos estos años como jugador de blackjack, es que no existe ningún indicio matemático que diga cuándo hay que parar. Si te paras ganando hoy, nada te garantiza que mañana vas a volver a ganar. Si estás jugando y estás perdiendo, y sigues jugando es tan probable que recuperes como que sigas perdiendo, y si te paras perdiendo nada te garantiza que mañana recuperarás. Lo único que sabes es que en el largo plazo vas a ganar entre .5 y 1.2% de tu apuesta promedio multiplicado por el número de manos que juegues.

Esto también se lo han aprendido los gerentes y coordinadores de los grandes equipos de blackjack. Jugar blackjack en forma profesional es un trabajo que requiere de un horario. Se trabajan una cantidad de horas diarias o a la semana. Sin abusar, sin acabar con las condiciones físicas y mentales de los jugadores. Si las sesiones son de dos horas, se acaban a las dos horas ganando o perdiendo. Se descansa lo que hay que descansar y se juega lo que hay que jugar.

Si amigos míos, el momento de parar es justo el momento en que se acabo el tiempo de jugar o antes si nuestras condiciones físicas o mentales están disminuidas por el cansancio o el estrés. Pararse ganando o perdiendo o después de haber ganado tanto o perdido tanto, es simplemente estirar el largo plazo, al final vamos a ganar o perder lo que la inexorable matemática nos indique. Pero si estamos cansados, cometemos errores de conteo, juego o apuesta o nos ponemos a inventar los resultados pueden ser desastrosos.

¡VIVA EL BLACKJACK!

16 de enero de 2009

Doblando y abriendo la apuesta



Dos de las jugadas mas clásicas del blackjack! el jugador del primer puesto (yo) dobla la apuesta, el jugador del último puesto (mi amigo Bernie) abre un par. Ambos ganamos!

Tomado con mi celular