24 de enero de 2009

la ambición de jugar y ganar mas o ¿Cuando parar?

Un participante del foro escribió esto:

".......hoy me supero la ambición de jugar y ganar mas y perdí lo ganado y me retire..

Pero lo mas curioso es que fue en 3 o 4 manos y mas curioso aun es que no me queria levantar de la mesa y mas también sabia que el mazo ya se había vuelto negativo..un tremendo pelotudo......"

Quiero compartir mi respuesta a este comentario no solo con los participantes del foro sino con todos los lectores del blog:

Ese es el problema del jugador. Ese es el mosquito lúdico, cuando uno quiere más, cuando las cosas salen bien y uno piensa que nunca se voltearán.

Los números son claros y determinantes, el corto plazo es ilusionante y traicionero.

Los números dicen que si haces todo bien, el juego es limpio tus ganancias estarán entre .5 y 1.2% de tu apuesta promedio multiplicado por el número de manos que juegues, con desviaciones estándar en el entorno de 11 veces tu apuesta promedio! Si juegas por ejemplo con una unidad de $10 y una rampa de $10-$100 la apuesta promedio estará en el orden de $20 (mas o menos) significa que en 100 manos es probable que ganes $220 o que pierdas $220 pero también hay cerca de un 10% de probabilidades que de pierdas 30 apuestas promedio, es decir $600. Basta con perder unas 6 o 7 apuestas altas seguidas para sacarnos de la mesa en 15 minutos.

Cuando uno juega solo, las variaciones son terribles, pero mientras más se juegue más se acerca uno a ese promedio. Cuando uno está de suerte, todo sale perfecto. La cuenta sube, subes la apuesta y ganas. Ganas tan fácil que te confías y dices, no estoy ganando lo suficiente… y alteras la rampa y cuando te toca juagar dos unidades apuestas 10 porque estas de suerte! Lo demás no hay que contarlo….

Luego salen las genialidades! Como aumentar la apuesta porque estas ganando muchas manos en cuentas negativas y estas “desperdiciando el zapato” o te pones a inventar técnicas de predicción de blackjacks, abres dos puestos con la apuesta máxima cuando tu sistema te dice que” viene el blackjack” la primera noche funcionen perfecto, la segunda también, hay pero la tercera….. todos los blackjack le llegan al dealer…..

Entonces nos pica el mosquito! Debemos recuperar lo que perdimos! y comenzamos a retar a las inexorables matemáticas…. Y comenzamos a darle beneficios a los dueños de los casinos… Y nuestro capital de juego se esfuma…

Nadie es inmune a esto! El placer de ganar y jugar es casi tan básico como el sexo y muchas veces hasta lo sustituye. Cuando eso pasa, a menos que nuestra pareja sea jugadora o jugador, la pareja o familia se destruye.

Si algo me he aprendido en todos estos años como jugador de blackjack, es que no existe ningún indicio matemático que diga cuándo hay que parar. Si te paras ganando hoy, nada te garantiza que mañana vas a volver a ganar. Si estás jugando y estás perdiendo, y sigues jugando es tan probable que recuperes como que sigas perdiendo, y si te paras perdiendo nada te garantiza que mañana recuperarás. Lo único que sabes es que en el largo plazo vas a ganar entre .5 y 1.2% de tu apuesta promedio multiplicado por el número de manos que juegues.

Esto también se lo han aprendido los gerentes y coordinadores de los grandes equipos de blackjack. Jugar blackjack en forma profesional es un trabajo que requiere de un horario. Se trabajan una cantidad de horas diarias o a la semana. Sin abusar, sin acabar con las condiciones físicas y mentales de los jugadores. Si las sesiones son de dos horas, se acaban a las dos horas ganando o perdiendo. Se descansa lo que hay que descansar y se juega lo que hay que jugar.

Si amigos míos, el momento de parar es justo el momento en que se acabo el tiempo de jugar o antes si nuestras condiciones físicas o mentales están disminuidas por el cansancio o el estrés. Pararse ganando o perdiendo o después de haber ganado tanto o perdido tanto, es simplemente estirar el largo plazo, al final vamos a ganar o perder lo que la inexorable matemática nos indique. Pero si estamos cansados, cometemos errores de conteo, juego o apuesta o nos ponemos a inventar los resultados pueden ser desastrosos.

¡VIVA EL BLACKJACK!

16 de enero de 2009

Doblando y abriendo la apuesta



Dos de las jugadas mas clásicas del blackjack! el jugador del primer puesto (yo) dobla la apuesta, el jugador del último puesto (mi amigo Bernie) abre un par. Ambos ganamos!

Tomado con mi celular